“Entre líquiliqui, salsa, bombas lacrimógenas y maldiciones”

Aproximadamente tres semanas han transcurrido desde nuestro último blog, pero es mucha el agua que ha pasado bajo el puente.

Cómo hacer para estar enterada de lo qué pasa en Venezuela, pero sin caer en olas de rumores, chismes, mentiras, shows, etc?

Ver canales de televisión u oír emisoras de radio locales? No, ya no, ni se puede ni se debe.

Las redes sociales?

WhatsApp tal vez?

Todo está absolutamente contaminado de parte y parte, con mentiras, odio, burla, sarcasmo, maldiciones, lo menos ofensivo y perjudicial, son las groserías.

La calle habla y dice la verdad, pero hay que estar ahí no cuando lo ordenan los lideres de mala muerte, sino, cuando no hay gente tomándose fotos o videos con o sin banderas al revés,
o entre la humareda de los gases lacrimógenos con las tanquetas de fondo para colgar las respectivas fotos en las redes y mostrarle al mundo la heroicidad, amén de las bondades del gimnasio, los culetes operados, las melenas ligeramente al descuido pero generalmente con sus cuantas extensiones y lo que no puede faltar, el gesto de “estoy muy brava (o)” con los puños apretados.

La gente venezolana de todos los niveles, razas, profesiones, ocupaciones y géneros, expresan mejor sus ideas y sentires, cuando la adrenalina está en su nivel normal, sin alcohol, ni drogas, ni influencias externas. Es así cuando y como domina la objetividad y nos entendemos mucho mejor porque conversamos sin apasionamientos ni mucho menos histerismos propios de las frustraciones, retos, y provocaciones. Ah, por cierto, ya voy con las PROVOCACIONES.

Entre “la información” que nos pasaron estos días estaban 3 que nos llamaron mucho la atención, a saber:

1) La moda del liquiliqui en tiempos de escasez;

2) La insistencia en shows políticos bailando salsa, en tiempos de enfrentamientos;

3) El monólogo con unas reses como público, siendo el tema, nada más y nada menos que “La Constituyente”.

Las primeras dos, me parecen grandes, graves y serias PROVOCACIONES a una gente, ciudadanos, sociedad civil, pueblo o como lo quieran denominar, que aún no consigue MEDICINAS, que han enterrado familiares y seres queridos victimas de la INSEGURIDAD, que no les alcanzan los reales o no tienen nada de plata ni para pagar un simple “huevo de gallina” (están de moda por cierto). Eso es BURLA, eso es PROVOCACIÓN y eso no se resuelve con diálogo, porque eso causa indignación y rabia, ese es el odio que lastimosamente tiene enfrentados venezolanos contra venezolanos en las calles, y que ademas, difícilmente puede entender alguien que está en un palacio ya sea en Roma pisando y rodeado de mármol o en Caracas rodeado de jalabolas diciéndole que tiene razón en todo cuanto disparate se le ocurre decir, disponer, decretar o hacer.
Bueno y la numero 3, como abogada lo denomino MENTECATO, no sé los demás, no sé.

Quiero expresar gran respeto por todos los compatriotas, piensen como piensen, pero, mientras exista esa energía de ODIO que se los carcome, que es evidente y que viene mayormente de fábricas de hermanos que huyeron previendo lo que está sucediendo actualmente, y si regresan jamás encontrarán el mismo país, ni la misma gente, hemos cambiado un montón, unos para mal y otros para bien.

Venezuela?

R) Venezuela será mucho mejor, pero hay que esperar se sigan cayendo caretas, soltando rencores y dolores, muchos aún no han aprendido la lección y les digo por experiencia propia: NO SE TOCA FONDO, HASTA QUE SE TOCA FONDO.

Con la gorrita tricolor, la franelita, y el “outfit” marchista, no estamos ayudando, mientras tengamos un “maldito sea” en la boca y ese odio en el corazón.

Venezuela tiene vida propia, es inteligente, observa, siente, padece, y hasta pasa factura. Aún no se han dado cuenta?

Un abrazo infinito desde el amor…

Virginia

6/5/2.017